Crear una empresa en Letonia
El procedimiento para establecer una empresa en Letonia empieza al elegir el tipo de negocio. La ley letona estipula cinco opciones para un empresario: la sociedad colectiva, el comerciante individual (único propietario), la sociedad anónima (A/S) y, la más importante, la sociedad de responsabilidad limitada letona (SIA).
La ley letona no restringe el número de accionistas extranjeros. Las sociedades de responsabilidad limitada, las sociedades o comerciantes individuales deben suscribirse al registro mercantil de empresas en la región de dirección legal del negocio.
El capital social mínimo requerido es de 2.800 euros (de 1 a 2.799 euros para una SIA de capital reducido, bajo condiciones), sin embargo el capital social debe pagarse íntegramente antes del registro de la empresa letona.
Los pasos a seguir para establecer una empresa en Letonia son esencialmente los mismos para todos los tipos de empresas. Debe haber una escritura de constitución de la empresa finalizada y firmada y las tarjetas signatarias deben ser certificadas por un notario. El convenio constitutivo presenta el nombre de la empresa, los fundadores, la dirección y el capital social abonado. La escritura de constitución muestra, además de la organización de la gestión y los detalles de la participación accionaria, la actividad de negocio. La junta directiva debe expedir el consentimiento de cada miembro por escrito, y un espécimen de firma certificado por notario. Si hay un consejo de supervisión, sus miembros también deben tener el consentimiento por escrito.
Para abonar el capital social se requiere una tasa y el anuncio en el boletín oficial es gratuito desde 2021.
La documentación junto con los formularios específicos constituye el expediente para la oficina local del Registro Mercantil de Empresas. El IVA es el siguiente a registrar, tanto como el seguro social en la administración tributaria estatal.
Letonia tiene uno de los más bajos impuestos de la Unión Europea. El impuesto sobre sociedades es del 20% sobre los beneficios distribuidos y el IVA general es del 21%. Los servicios como los medicamentos, el alojamiento turístico o la calefacción para particulares benefician de un IVA del 12%. También hay un IVA del 0% para las exportaciones y las entregas intracomunitarias de bienes.
También existe la obligación de una auditoría si se cumplen por lo menos dos de los siguientes criterios: los ingresos netos superan los LVL 500.000, el número medio de empleados en el año fiscal de referencia es de 25 o el balance total es de LVL 250.000. La auditoria se puede realizar para el período de los tres años anteriores.